Mañana se presenta en Madrid Los colores del underground, el libro escrito por Joan S. Luna que me encargué de diseñar y maquetar a finales del año pasado y con el que Astiberri cerró su año editorial. Y nunca mejor dicho, porque el libro salió a la venta el 31 de diciembre de 2009.
Para Los colores del underground Joan seleccionó a 22 de los artistas que mejor representan hoy en día lo que se conoce como lowbrow o surrealismo pop, configurando así una buena panorámica del momento actual por el que se pasa esta corriente artística a través de las 22 entrevistas que dan forma al libro.

Para el diseño de su cubierta comencé trabajando a partir de un planteamiento sugerido por parte de los editores de Astiberri, que era seleccionar una de las ilustraciones del interior para utilizarla como portada del libro. El problema es que ya desde los primeros bocetos me di cuenta que algo así no sería demasiado representativo de lo que el lector podría encontrar en el interior, dado que el surrealismo pop es un movimiento en el que los temas pesan más que los rasgos estilísticos y visualmente poco tiene que ver un autor con otro.
Por ello comencé a valorar rápidamente la idea de incluir varias imágenes en portada, como si de un mosaico se tratara, mostrando claramente los diferentes estilos de algunos de los autores entrevistados para transmitir así una idea más aproximada de lo que era Los colores del underground.

Ésta de aquí arriba es la primera propuesta que envié a los editores de Astiberri, comentándoles de paso mi intención de prolongar este mosaico de imágenes a la contraportada. Era algo que me encajaba también con el concepto "pop" que todos estos autores manejan, al recordarme de algún modo a esas carpetas forradas de diferentes imágenes que tanto se veían en la década de los ochenta y que yo mismo llegué a confeccionar cuando iba al instituto.
Aprobada la propuesta me puse a trabajar en la versión definitiva de la portada, para la que prescindí de la imagen que incluí originalmente en la esquina inferior izquierda (cobraba demasiado protagonismo, desequilibrando el conjunto) y elaborando la que terminó siendo la portada del libro.

Un elemento que a primera vista puede pasar desapercibido pero que fue totalmente premeditado es la inclusión de rostros en cada uno de los fragmentos incluidos en portada, en concreto de rostros que (en la mayoría de los casos) miran directamente al lector. Creo que fue a Max a quien se lo escuché comentar en una charla hace algunos años: en ocasiones basta con tener a un personaje mirando fijamente al lector desde la portada para conseguir que la portada tenga fuerza. Es algo que suelo tener bastante en cuenta. Yo mismo lo apliqué a la portada del libro de Sexorama que publiqué con El Jueves el verano pasado, para la cual utilicé un dibujo de una de las páginas incluidas en el recopilatorio pero retocando algunos elementos, entre ellos esto que comento, lo de que los personajes miren fijamente al lector para llamar su atención. Creo que la diferencia salta a la vista.

Una vez diseñada la portada ya sólo faltaba prolongar el juego del mosaico hasta la contraportada para tener la cubierta lista. El aspecto final de la misma es el que puede verse bajo estas líneas (pincha sobre la imagen para verla ampliada).

Los interiores de libro los fui trabajando paralelamente al diseño de su cubierta. Opté por darle un claro protagonismo a las imágenes y no incluir ningún elemento de diseño más allá de los necesarios para articular bien los textos a lo largo del libro. Reproduzco a continuación algunas de sus páginas.





Me lo pasé estupendamente maquetando Los colores del underground. Aparte del hecho de trabajar algo diferente a lo que suelo preparar para Astiberri y la completa libertad que tuve en lo que a diseño y selección de ilustraciones se refiere, estuvo también el hecho de que mientras lo maquetaba me daba cuenta que en cierto modo este libro entronca con el espíritu de NOMAGAZINE, la revista digital que dirigí entre 2003 y 2005 de la que hablé por aquí mismo hace unas semanas. Si NOMAGAZINE siguiera en activo no me cabe duda que habría acabado acogiendo el trabajo de la mayoría de autores que Joan seleccionó para su libro.
Para Los colores del underground Joan seleccionó a 22 de los artistas que mejor representan hoy en día lo que se conoce como lowbrow o surrealismo pop, configurando así una buena panorámica del momento actual por el que se pasa esta corriente artística a través de las 22 entrevistas que dan forma al libro.

Para el diseño de su cubierta comencé trabajando a partir de un planteamiento sugerido por parte de los editores de Astiberri, que era seleccionar una de las ilustraciones del interior para utilizarla como portada del libro. El problema es que ya desde los primeros bocetos me di cuenta que algo así no sería demasiado representativo de lo que el lector podría encontrar en el interior, dado que el surrealismo pop es un movimiento en el que los temas pesan más que los rasgos estilísticos y visualmente poco tiene que ver un autor con otro.
Por ello comencé a valorar rápidamente la idea de incluir varias imágenes en portada, como si de un mosaico se tratara, mostrando claramente los diferentes estilos de algunos de los autores entrevistados para transmitir así una idea más aproximada de lo que era Los colores del underground.

Ésta de aquí arriba es la primera propuesta que envié a los editores de Astiberri, comentándoles de paso mi intención de prolongar este mosaico de imágenes a la contraportada. Era algo que me encajaba también con el concepto "pop" que todos estos autores manejan, al recordarme de algún modo a esas carpetas forradas de diferentes imágenes que tanto se veían en la década de los ochenta y que yo mismo llegué a confeccionar cuando iba al instituto.
Aprobada la propuesta me puse a trabajar en la versión definitiva de la portada, para la que prescindí de la imagen que incluí originalmente en la esquina inferior izquierda (cobraba demasiado protagonismo, desequilibrando el conjunto) y elaborando la que terminó siendo la portada del libro.

Un elemento que a primera vista puede pasar desapercibido pero que fue totalmente premeditado es la inclusión de rostros en cada uno de los fragmentos incluidos en portada, en concreto de rostros que (en la mayoría de los casos) miran directamente al lector. Creo que fue a Max a quien se lo escuché comentar en una charla hace algunos años: en ocasiones basta con tener a un personaje mirando fijamente al lector desde la portada para conseguir que la portada tenga fuerza. Es algo que suelo tener bastante en cuenta. Yo mismo lo apliqué a la portada del libro de Sexorama que publiqué con El Jueves el verano pasado, para la cual utilicé un dibujo de una de las páginas incluidas en el recopilatorio pero retocando algunos elementos, entre ellos esto que comento, lo de que los personajes miren fijamente al lector para llamar su atención. Creo que la diferencia salta a la vista.

Una vez diseñada la portada ya sólo faltaba prolongar el juego del mosaico hasta la contraportada para tener la cubierta lista. El aspecto final de la misma es el que puede verse bajo estas líneas (pincha sobre la imagen para verla ampliada).

Los interiores de libro los fui trabajando paralelamente al diseño de su cubierta. Opté por darle un claro protagonismo a las imágenes y no incluir ningún elemento de diseño más allá de los necesarios para articular bien los textos a lo largo del libro. Reproduzco a continuación algunas de sus páginas.





Me lo pasé estupendamente maquetando Los colores del underground. Aparte del hecho de trabajar algo diferente a lo que suelo preparar para Astiberri y la completa libertad que tuve en lo que a diseño y selección de ilustraciones se refiere, estuvo también el hecho de que mientras lo maquetaba me daba cuenta que en cierto modo este libro entronca con el espíritu de NOMAGAZINE, la revista digital que dirigí entre 2003 y 2005 de la que hablé por aquí mismo hace unas semanas. Si NOMAGAZINE siguiera en activo no me cabe duda que habría acabado acogiendo el trabajo de la mayoría de autores que Joan seleccionó para su libro.
Etiquetas: Astiberri, Diseño, Joan S Luna, Los colores del underground

Estos de aquí arriba son cuatro de los diez botones que he dibujado para el nuevo diseño del Focoblog de John Tones, que abre hoy de nuevo sus puertas tras una temporada de reajuste. Para ver el resto de botones y la cabecera que he dibujado para el blog basta con que pinches aquí y te des un garbeo por él.
La entrada con la que arranca el asunto incluye, además de un contextualizador "en capítulos anteriores del Focoblog", un muestrario de algunos de los bocetos y lápices que fui preparando mientras trabajaba en el invento.
Etiquetas: Focoblog, John Tones

Hoy da comienzo la edición de 2010 del Festival Solidario de Cine Español de Cáceres, para la que colaboro en la exposición que se podrá visitar a lo largo de la calle San Pedro con el cartel que reproduzco sobre estas líneas. Tras mi colaboración en la edición de 2009 del festival, los organizadores nos invitaron a todos los autores del primer juego de tazas solidarias a participar en la exposición de carteles de este año, donde se podrán ver trabajos de gente como Ada Salas, Javier Remedios, Fernando Carbajal, Rosario Cruz o Javier Rubio, entre otros.
Para esta nueva edición del festival cinco nuevos dibujantes han ilustrado un segundo juego de tazas: Juan Berrio, Pepo Pérez, Javier Olivares, Clara-Tanit y Alberto Vázquez. En la web del festival se puede ver una imagen con todas ellas.
Etiquetas: Ilustración

Hoy se inaugura en la Universidad Complutense de Madrid una exposición enmarcada dentro de las jornadas UCMCÓMIC en la que he participado con el par de originales que se pueden ver en la foto, y que son los que conforman la primera página de la entrega doble de Sexorama que publiqué en El Jueves a principios de enero. Junto con ellos podrá verse una reproducción digital del acabado final de la página, para que se pueda comparar una cosa con la otra y apreciar los retoques y apaños que introduzco habitualmente en cada página una vez los originales pasan por el escáner.
La exposición es en la sala de exposiciones de la facultad de BBAA de la UCM y podrá visitarse hasta el 18 de marzo, de lunes a viernes y de 9:00 a 21:00. El listado completo de autores que participamos en la misma se puede consultar aquí, y ya que estoy, aprovecho también para recomendar El estado de la mar, el estupendo podcast que llevan a cabo Andrés Oliva y Daniel de Partearroyo, los dos organizadores de todo este sarao.
Etiquetas: Exposición, Sexorama
Hace un rato he estado revisando los ocho números de NOMAGAZINE, la "revista de cultura visual" (así la bauticé en su día) que estuve publicando online entre marzo de 2003 y diciembre de 2005.

NOMAGAZINE fue un proyecto que nació a partir de mi afición por el diseño de revistas (probablemente mi especialidad favorita dentro del campo de la edición) y gracias las posibilidades que algo como Internet ofrecía ya en 2003. El detonante del proyecto fue descubrir This is a Magazine y Tiger Magazine, dos revistas que me ayudaron a comprender las posibilidades y ventajas de preparar una revista en formato flash directamente para Internet.
El mecanismo de NOMAGAZINE era bien sencillo: un par de recuadros dispuestos de forma contigua simulando una doble página y una navegación que consistía, básicamente, en pulsar sobre una página u otra para avanzar o retroceder a lo largo de cada número. La intención del proyecto fue aglutinar en él a los dibujantes, ilustradores, fotógrafos y diseñadores que iba descubriendo en aquella época, así como crear un espacio donde amigos, conocidos o yo mismo pudiéramos desarrollar trabajos que difícilmente habrían tenido cabida en publicaciones impresas. Fruto de esto mismo surgió Sisters, la aportación que llevé a cabo en colaboración con Esther Campos para el número 4 de la revista y que reproduzco a continuación.
NOMAGAZINE lo puse en marcha con la ayuda de Joan Marín, quien me estuvo echando una mano en la selección de autores durante los primeros números de la revista. Fueron, como digo, un total de ocho números en los que entrevistamos a gente como Santiago Sequeiros, Dr. Hofmann, Mauro Entrialgo, Olaf Ladousse o J.A. Bayona, donde presentamos una selección del trabajo de dibujantes e ilustradores como Juaco Vizuete, Sergio Córdoba, Juan Berrio, Javi Rodríguez o Javier Aramburu (de quien incluimos un extenso portafolio que confeccioné con ayuda de Pepo Pérez) y en los que conté con aportaciones de gente como Joaquín Reyes, Lorenzo Gómez, Javier Olivares, Jennifer Cox, Valentín Vañó, Mireia Pérez, Esther Mañas, Elena Cabrera, David Muñoz, Hope Larson, Donald Dixon, Paco Roca, Manel Fontdevila, Bernardo Vergara, Santiago García, Óscar Palmer, Laura Park, Lewis Trondheim y así hasta más de un centenar de colaboradores.

La revista superó los 100.000 visitantes a lo largo de su andadura, algo para lo que sin duda fue clave que desde su primer número contase con dos versiones, una en inglés y otra en castellano. De esta forma NOMAGAZINE pudo leerse y fue seguida desde cualquier parte del mundo, una de las ventajas a las que me refería al comienzo de esta entrada. Buena prueba de ello fue el reportaje que la revista taiwanesa XFUNS dedicó en su octavo número a NOMAGAZINE. Casi nada.
El proyecto lo abandoné por falta del tiempo, el mal que suele matar este tipo de iniciativas sacadas adelante por amor al arte. Meses después de la publicación de su octavo número llevé a cabo un par de intentonas de publicar al menos dos números más: ambos acabaron quedando inconclusos entre las carpetas de mi disco duro. A modo de curiosidad, reproduzco a continuación algunas de las aportaciones que no llegaron a materializarse como contenido de NOMAGAZINE, entre las que se encontraba una acojonante portada animada de Alberto González Vázquez.
Aprovechando la ocasión he remodelado la web de NOMAGAZINE para facilitar el acceso a cada número. Puedes acceder a ella desde aquí, y repasar o descubrir por primera vez sus ocho números mientras yo trato de averiguar de dónde saqué todas las horas que un proyecto de este tipo necesita para salir adelante.

NOMAGAZINE fue un proyecto que nació a partir de mi afición por el diseño de revistas (probablemente mi especialidad favorita dentro del campo de la edición) y gracias las posibilidades que algo como Internet ofrecía ya en 2003. El detonante del proyecto fue descubrir This is a Magazine y Tiger Magazine, dos revistas que me ayudaron a comprender las posibilidades y ventajas de preparar una revista en formato flash directamente para Internet.
El mecanismo de NOMAGAZINE era bien sencillo: un par de recuadros dispuestos de forma contigua simulando una doble página y una navegación que consistía, básicamente, en pulsar sobre una página u otra para avanzar o retroceder a lo largo de cada número. La intención del proyecto fue aglutinar en él a los dibujantes, ilustradores, fotógrafos y diseñadores que iba descubriendo en aquella época, así como crear un espacio donde amigos, conocidos o yo mismo pudiéramos desarrollar trabajos que difícilmente habrían tenido cabida en publicaciones impresas. Fruto de esto mismo surgió Sisters, la aportación que llevé a cabo en colaboración con Esther Campos para el número 4 de la revista y que reproduzco a continuación.
NOMAGAZINE lo puse en marcha con la ayuda de Joan Marín, quien me estuvo echando una mano en la selección de autores durante los primeros números de la revista. Fueron, como digo, un total de ocho números en los que entrevistamos a gente como Santiago Sequeiros, Dr. Hofmann, Mauro Entrialgo, Olaf Ladousse o J.A. Bayona, donde presentamos una selección del trabajo de dibujantes e ilustradores como Juaco Vizuete, Sergio Córdoba, Juan Berrio, Javi Rodríguez o Javier Aramburu (de quien incluimos un extenso portafolio que confeccioné con ayuda de Pepo Pérez) y en los que conté con aportaciones de gente como Joaquín Reyes, Lorenzo Gómez, Javier Olivares, Jennifer Cox, Valentín Vañó, Mireia Pérez, Esther Mañas, Elena Cabrera, David Muñoz, Hope Larson, Donald Dixon, Paco Roca, Manel Fontdevila, Bernardo Vergara, Santiago García, Óscar Palmer, Laura Park, Lewis Trondheim y así hasta más de un centenar de colaboradores.

La revista superó los 100.000 visitantes a lo largo de su andadura, algo para lo que sin duda fue clave que desde su primer número contase con dos versiones, una en inglés y otra en castellano. De esta forma NOMAGAZINE pudo leerse y fue seguida desde cualquier parte del mundo, una de las ventajas a las que me refería al comienzo de esta entrada. Buena prueba de ello fue el reportaje que la revista taiwanesa XFUNS dedicó en su octavo número a NOMAGAZINE. Casi nada.
El proyecto lo abandoné por falta del tiempo, el mal que suele matar este tipo de iniciativas sacadas adelante por amor al arte. Meses después de la publicación de su octavo número llevé a cabo un par de intentonas de publicar al menos dos números más: ambos acabaron quedando inconclusos entre las carpetas de mi disco duro. A modo de curiosidad, reproduzco a continuación algunas de las aportaciones que no llegaron a materializarse como contenido de NOMAGAZINE, entre las que se encontraba una acojonante portada animada de Alberto González Vázquez.
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Portadas de José Luis Ágreda y Alberto González Vázquez.
Haz clic sobre cada imagen para ampliar.
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El gran timo del arte moderno, por Juaco Vizuete.
Aprovechando la ocasión he remodelado la web de NOMAGAZINE para facilitar el acceso a cada número. Puedes acceder a ella desde aquí, y repasar o descubrir por primera vez sus ocho números mientras yo trato de averiguar de dónde saqué todas las horas que un proyecto de este tipo necesita para salir adelante.
Etiquetas: NOMAGAZINE










